Emotivo recuerdo a los 25 años de la Copa Korac
El salón de actos de Unicaja ha acogido este sábado una mesa redonda con motivo de los 25 años de la conquista de la Copa Korac, el primer título de la historia del Unicaja y el primero de un equipo andaluz. Berni Rodríguez, Carlos Cabezas, Jean-Marc Jaumin, Mous Sonko y Kenny Miller, junto con el entrenador de aquel conjunto, Boza Maljkovic, recordaron todo lo que supuso aquel título inolvidable para Málaga.
Jornada de muchos recuerdos con motivo de los 25 años de la Copa Korac. En un salón de actos Unicaja abarrotado, varios de los protagonistas de aquella gesta para el Club debatieron en una mesa redonda sobre todo lo que supuso el título conquistado en 2001 en Serbia ante el Hemofarm Vrsac, el primero de la historia del Club y, también, el primero de un equipo andaluz en Europa. En el acto, moderado por el capitán de aquel equipo, Berni Rodríguez, contó con la presencia de varios jugadores de esa plantilla como Carlos Cabezas, Jean-Marc Jaumin, Mous Sonko y Kenny Miller, además de su mítico entrenador, Boza Maljkovic. También estuvieron presentes desde la distancia Paco Vázquez y Veljko Mrsic, quienes enviaron varios vídeos para recordar aquella temporada.
Para abrir el acto tomó la palabra el presidente del Club, Antonio Jesús López Nieto, quien afirmó que “un equipo que no respeta su historia tiene poco futuro. Para nosotros es un día entrañable, hace 25 años de una noche histórica, pusimos a primera piedra de un camino con sus altos y bajos, y que ahora seguimos”.
Comenzaba la charla con Boza Maljkovic desvelando cómo fue su idea de hacer campeón al Unicaja aquel año: “Quería hacer algo para que el Unicaja fuera importante. Antes el Unicaja no estaba en el mapa del baloncesto europeo. Hicimos un trabajo duro, sabiendo que no teníamos grandes estrellas, pero nadie nos podía robar el corazón. Así que trabajamos de esa manera, que era la misma fórmula que seguí en la Jugoplastika, en Limoges… y hasta mi último día como entrenador. No hay varita mágica para cambiar las cosas, solo trabajo y talento, sobre todo con los jóvenes”.
Para entender el éxito de la Copa Korac de 2001 hay que remontarse al año anterior, al 2000, cuando los malagueños cayeron en la final del torneo frente al Limoges CSP. Para Maljkovic, además, tenía un significado especial, ya que “sabía que era la última Copa Korac. Tenía muchas ganas de ganarla y tenerla en casa en su última edición. Y cuando lo hicimos, tras la celebración, a la madrugada el equipo se despertó y visitó la tumba de Korac. Esto allí en Belgrado no lo olvida nadie, me felicitan todavía por eso”.
Para Jaumin, “cuando perdí contra Limoges fue el peor día de mi vida a nivel de baloncesto, pero sabía que con trabajo y el talento que teníamos existía una gran oportunidad para hacer grandes cosas y lo hicimos en la Korac. Un año después, cuando la ganamos, tuve el mejor día de baloncesto de mi vida, pero no solo para mí, sino para toda la gente de Málaga”.
Un canterano que comenzaba a despuntar como era Carlos Cabezas recordaba, sobre todo, “el Carpena con alegría, con un ambiente brutal que se venía forjando de años atrás en Ciudad Jardín. Recuerdo un Carpena espectacular, un ambiente bonito, con el equipo metidísimo. El Carpena siempre se ha notado mucho en los momentos difíciles”.
También había palabras de agradecimiento a la afición de Kenny Miller, una leyenda del Unicaja en la que disputó varias etapas, incluyendo la del subcampeonato de Liga acb de la 1994-95. “Cuando fiché ese año por el Unicaja encontré al Club diferente, mejor. Aquí tuve la oportunidad de jugar mi mejor baloncesto, con un gran equipo, y un muy buen entrenador como Boza”, añadió el pívot estadounidense, que recordaba entre risas la celebración del título.
Recuerdos
Para el base belga Jaumin, era un aliciente jugar ante la que él considera “la mejor afición de España y Europa. Quería jugar toda mi vida con esta afición, te ayuda en los peores y mejores momentos, siempre detrás del equipo. Hace unos años vine a un partido de playoff, perdieron contra el Barça y quedaron eliminados, y la reacción de la afición fue grandiosa, de estar con el equipo siempre. Recuerdo que teníamos unas cortinas en el último anillo porque no sabíamos si se llenaría el Carpena, pero nunca llegué a verlas. El Carpena es el mejor sitio para jugar al baloncesto. Una atmósfera increíble”.
Sensaciones
Para los dos canteranos como Carlos Cabezas y Berni Rodríguez, el conseguir ese primer título para el Club de su vida fue algo muy especial. Para Carlos, el hecho de que Málaga estuviera ilusionada con la Korac “fue un sueño cumplido como canterano y con la ciudad volcada hasta la bandera”. Por su parte, Berni, que era el capitán de aquel equipo, recordó lo mucho que pesaba el trofeo al levantarlo. “Esa copa pesa mucho, acabé con los brazos contracturados tras dos días llevándola a todos sitios. Fue un momento muy especial”.
Boza Maljkovic fue más profundo en su reflexión: “La vida devuelve todo lo que le das a otras personas. Siempre quería que esta gente que viene, que sufre… quería darles un regalo”.
Otros protagonistas
Juanma Rodríguez, director de aquel equipo y también del Unicaja actual, ahondó en cuál era la idea de la plantilla que se quería para optar a dar un paso más: “Veníamos de perder con Limoges, que recuerdo que tenían a Weis, a Marcus Brown, que luego vino aquí… y lo que hablamos con Boza era intentar hacer un equipo para intentar ganar su primer título. Ahí se fueron añadiendo piezas, una mezcla de gente veterana con experiencia, de jóvenes con talento… e hicimos una grandísima Copa Korac. Ganar cualquier título no es sencillo, aquel tampoco lo fue. Aprendimos de la derrota del año anterior e hicimos un buen equipo con buenas personas, había química en el vestuario. En la 94-95 Unicaja se puso en el mapa nacional y tras la Korac nos pusimos en el mapa europeo”.
Uno de los que vivió el éxito dentro del vestuario fue Francis Perujo, quien formó parte de aquella plantilla siendo uno de los más jóvenes del equipo: “Como canterano que pasó por todas las fases de los equipos de las categorías inferiores, con los maravillosos jugadores, cuerpo técnico, y como malagueño, esto era algo impensable y al final siempre será el primer título”.
El gerente de aquel equipo, Rafael Jiménez, tuvo palabras de elogio al trabajo realizado por la oficina para que el equipo diera pasos adelante. “Ayudamos a que aquello funcionara, con Toñi García, Rosa Mariscal, Susana Subiri, Nuria Márquez… también fue clave José Carlos Gaspar para llenar el pabellón”.
También estuvo Antonio González, de Los Mihitas, quien tuvo palabras de recuerdo para Miguel, el conocido como ‘abuelo de la afición’ que llevaba el mítico sombrero verde y morado con el que se paseó por España y Europa, también en Serbia en aquella final. “Ese sombrero lo llegó a llevar Boza durante la celebración. Allí en Vrsac había un policía y le dijo que le cambiaba el gorro… y el abuelo al final regresó con el del gendarme”, rememoró entre risas mientras mostraba el sombrero a los presentes.
La prensa también estuvo presente en aquella cita histórica, algo que destacaron algunos de los periodistas que acompañaron al equipo en aquel título en Vrsac. Para Emilio Fernández, de La Opinión de Málaga, sus recuerdos le llevan “a aquella noche, en la que Boza estaba cantando en la celebración, y lo bien que lo pasamos. Destaco la importancia de Noriega y su buen matrimonio con Boza dentro y fuera de la pista, fue una pareja fundamental”. Para José Miguel Aguilar, recientemente jubilado tras más de tres décadas en el Diario SUR, “de aquella época me quedo con las personas. Era una gran familia y nos hicieron formar parte de ella”. Por su parte, Paco Rodríguez, también recientemente jubilado tras muchos años en Canal Sur Radio, recalcó que “nos sentíamos parte del Club, era una gran familia y era señal de que podrían llegar los éxitos. Para mí fue un lujo contar que un equipo de Málaga fue el primero en lograr un título europeo”.
Agradecimientos
Para cerrar el acto también participó el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, quien destacó que “esta oportunidad de vivir estos recuerdos de los protagonistas es una oportunidad, se lo gradezco a Antonio Jesús López Nieto y al Unicaja por organizar el acto. Gracias por vuestras palabras de cariño al club, la afición y la ciudad. La Copa Korac se acabó después, por lo que tiene un valor histórico aún mayor. Fue un antes y después. Estos protagonistas jugaron un papel decisivo en la historia del Club”.
De esta forma se cerró un emotivo acto en el que fluyeron los recuerdos, las risas y las anécdotas para conmemorar la consecución de la Copa Korac hace 25 años, el inicio de un camino que ha llevado al club a lo más alto y que, en aquella época, supuso el primer título para las vitrinas del Club. Este domingo, en el descanso del partido entre el Unicaja y el Valencia Basket, el Carpena tendrá la oportunidad de ovacionar a los campeones de aquella gesta hace un cuarto de siglo.